lunes, agosto 28, 2006

Leones campeones de la Liga Mexicana !!

Siempre que escuchaba sobre aquel equipo de 1984 lo oía tan lejano, lo oía tan imposible. Aquel año del campeonato de los Leones fue para mi algo que no pude disfrutar por la edad, pero representaba un logro que marcó un gran recuerdo para los aficionados a la pelota.
Los años pasaron y los resultados simplemente no se daban, logramos un subcampeonato en el 89, luego vinieron los años malos cuando rondábamos por los últimos lugares de la liga. Hace un año el equipo se quedó en la orilla al perder la final de la zona Sur contra los Tigres. Oscar Rivera había conseguido un juego perfecto en los playoff contra Oaxaca y la unión del equipo se veía enorme, pero faltaba dar el último pasito.

Para mí, esta mágica temporada 2006 inició en un juego de pretemporada. Fue en una tarde de domingo del mes de marzo en el pueblo de Seyé, los Leones se enfrentaron a los Piratas de Campeche. Se trató un juego donde se probaron a varios jugadores, en las gradas se veía descansando sonriente a José Vargas tomando un refresco y comiendo algo. La historia apenas empezaba a fraguarse.

Ayer domingo terminó la temporada. Y terminó de la mejor manera. Nuestros Leones de Yucatán, luego de 22 años, consiguieron el tan anhelado título de la Liga Mexicana de Béisbol. Fue la culminación de unos playoffs de ensueño, primero eliminamos a los grandes Diablos Rojos, posteriormente a los Tigres y luego a los poderosos Sultanes de Monterrey. Así es el béisbol, no hay equipos pequeños, muchas veces el dinero no puede comprar los títulos. Y sin la carga parcial de las televisoras, nada de ESPN, nada de Fox Sports, nada de Tv Azteca, mucho menos de televisa quien ni se enteró de esta serie final, se pudo contra todas las apuestas de los comentaristas.
Y no pudo tener un mejor final, el campeonato de definió en extrainnings, se fue hasta lo último. Largo batazo de Jesús Castillo, la pelota cayó del otro lado y todo se terminó, homerun! la locura se desató! Por fin había regresado el campeonato a nuestras manos.

Prácticamente contra todo pronóstico nuestros Leones consiguieron el campeonato, lo lograron con un buen juego, con un excelente pitcheo colectivo, con el batazo oportuno, con el llamado “small ball”, con estrategia, con unión, con coraje, con huevos, con el apoyo de una afición entregada, con inteligencia, con paciencia, pero sobre todo con mucha humildad y con mucho corazón.

Si en el 84 fueron aquellos grandes peloteros llamados Raymundo Torres, Gener Rivero, Fernando Villaescusa, Ken Angulo y Freddy Arroyo, en este 2006 fueron unos grandes luchadores encabezados por Oswaldo Morejón, Oscar Rivera, José Vargas, Luis Arredondo, Pedro Castellano. Si hace 22 años un cubano, Carlos Paz, nos dio el título, este año fue un boricua, Lino Rivera. Gracias a todos.
Gracias Leones por este maravilloso año, gracias por su entrega, gracias por darle esta alegría a todo el pueblo, gracias por este sentimiento y por demostrarnos que no hay imposibles.
Leones de Yucatán campeones de la Liga Mexicana temporada 2006.



Fotos del último partido:



El partido a punto de iniciar.



El cielo presagiaba una gran lluvia, pero no sucedió algo grave.


Un aferrado aficionado de los Sultanes, "Jelipe", disfrazado de viejita. Un recocimiento a este señor quien al final del partido supo perder y se llevó los aplausos.



Que raro, una bandera uruguaya ondeando en un parque de béisbol. Pues un grupo de uruguashos, al parecer turistas, también fueron testigos del campeonato de los Leones, al final creo que hasta querían cantar el "Dale campeón", pero nada.



Los aficionados no cabían de la emoción



Parado en las butacas y con mi bandera



Los aficionados se pararon en la bardita para festejar más cerca del campo, cercado por un centenar de policías.



La frialdad de los números, Leones 2 Sultanes 1

Leones campeón, 4 juegos a 1.



Una manta colocada en preferencia alta, por cada partido ganado tachaban un triunfo.



La porra de arriba con otra manta, una estrella por cada campeonato: 57, 84 y 06



La gente no paraba de celebrar



La vuelta de los jugadores



Siempre en la vuelta, mostrando el trofeo de campeón.



Los jugadores, directivos y demás celebraban grandemente.


Más:

En youtube hay muchos videos de varios aficionados.

Varios blogs yucatecos y no yucatecos también hicieron mención del campeonato.

(largo post, luego vendrán los videos)

EL video final


sábado, agosto 26, 2006

De nuevo en otra final

En mi vida solo he asistido a cinco finales de algún deporte profesional, tres de futbol y dos de beisbol, la de ayer precisamente fue la quinta.
En 1989 vi caer en sendas finales a los equipos yucatecos de segunda división de futbol y de la liga mexicana de beisbol. Años después, en 1998, por fin me tocó ver a los Venados de Yucatán lograr el campeonato de la Primera división A de futbol, hace dos años en CU vi campeonar a los Pumas.
Pero, desde ayer empezó la serie final de béisbol de la liga mexicana en Mérida, el deporte más emblemático de nuestro estado. Es un sentimiento muy especial, mejor que en aquella final de 1989 contra los Tecolotes de los 2 Laredos. Es estar inmerso en un mar de gente que apoya fielmente al equipo, de ruido desde cualquier localidad del estadio, de millares de aplausos, de un ondear de banderas y de mantas que apoyan al equipo. Son los gritos de todo un estado, desde el señor acomodado sentado en Palco hasta el joven trabajador sentado en General.
Y no hay nada mejor que ahora todo juegue a nuestro favor: las 16000 gargantas, el calor, la poca altitud, la humedad, el campo y sobre todo la enorme inspiración y el buen juego que ahora tienen nuestros Leones.
Y que mejor que la victoria, la serie se encuentra 3 -1 a favor, a un partido del campeonato, pero mejor no cantemos victoria, nada es seguro, solo queda esperar.
Pero solo queremos un campeonato más, como aquel del 84. Que yo quiero salir campeón este año.

Fotos de ayer y hoy:


Antes del inicio del partido del viernes



Inicio del partido del sábado



El abridor Vizcarra calentaba, partido del sábado



Esta es mi bandera (mini trapo), un chavillo la admira o quien sabe que ve.



Todo es posible en el Kukulcan, este señor introdujo dos latas de Sol al estadio



La porra de jardín izquierdo con la manta (se supone que) gigante. Patrocinada.



Partido del sábado. Fin del encuentro, la gente se lanza al campo apenas cae el último out.

miércoles, agosto 23, 2006

A un mes

Dentro de un mes exactamente es mi boda, llegó la hora.
Esto me recuerda que tenemos que empezar a repartir las invitaciones, pero en la imprenta apenas me las han entregado hoy. Esto me recuerda que tengo un montón de pendientes, pero parece que el béisbol es demasiado importante en estos días. A un mes.

lunes, agosto 21, 2006

Lo que trae la final

Todo el estado está al pendiente, ahora si, de la final del béisbol. Para muestra, hoy desde antes de las 5 am ya había gente haciendo fila para comprar sus boletos para la final. Yo llegué a las 6:15 y me fuí a la 1:45 de la tarde, más de 7 horas de fila para poder comprar los boletos que necesitaba.
Pero como escribe J0rgito en su blog, mucha de la gente que estaba en la fila y otro montón de los que asistirán a los partidos son aficionados de ocasión, aquellos aficionados que nunca en su vida habían ido al béisbol, pero como se trata de la final entonces ahí estarán. Incluso, en la fila escuchaba a señores conversar del partido del Cruz Azul, que el america no se que, que el Barcelona, son los futboleros que ahora se han "convertido" en beisboleros.

La fila estuvo lentísima, yo estaba apenas a 40 metros de la taquilla y me llevé unas buenas horas parado, los reclamos no se hicieron esperar, las señoras molestas porque la fila no avanzaba, algunos señores tratándose de colar, los revendedores (bien identificados) trataban de convencer a algunos jóvenes para que les compraran algunos boletos de más, mucho movimiento. Y para colmo, el viejo de la taquilla me robó $100 porque nos revolvimos con lo que le di, le reclamé pero se hizo al tonto y sacó un buen truco al enseñarme supuestamente lo que yo le había entregado, "pinche tranza!"- le dije y me retiré un tanto molesto, pero satisfecho por haber comprado las localidades que pretendía. En fin, no todo puede salir bien.
Lo que trae la final: largas filas

6:30 am, mientras me decidía a que fila ir.


7:00, instalado en la fila y el sol apenas se asomaba.


Y las horas pasaban y aquel toldo aún lo veía lejano.


Medio día y los reclamos se multiplicaban, el señor de rayas horizontales acusaba al de gorra blanca que era un colado o revendedor ( o reventero como dicen muchos)

Que más trae la final:

Un videito que hice, inspirado al ver un video de no recuerdo que equipo del caribe.


sábado, agosto 19, 2006

Y sigue la fiesta

Campeones del Sur, pero ahora viene lo dificil, pues la final será contra los poderosos Sultanes de Monterrey, veremos que pasa.

Lo de ayer:



Antes del partido


Primera entrada, el kukulcan llenísimo

Un loquito se sube la barda de las gradas con todo y bandera.
Solo se quiere un campeonato, como aquel del 84.

Ultima entrada, Leones campeones de la Zona Sur

La celebración adentro del campo

La pizarra final, Leones 6 Tigres 2. Serie ganada 4-1.
Campeones del Sur, como en el 89.

Un consentido de la afición, Luis "El rayo" Arredondo, que aunque no había tenido una buena actuación fue muy aclamado.

Una manta colgada en la tribuna: "La vida es una, la vida es hoY".

Casi una hora despues del último out y la gente seguía en el campo.

3 videos (2 sin audio):



Los aficionados invaden el campo al caer el tercer out.

La gente celebrando dentro del terreno de juego.




Y más celebración

viernes, agosto 18, 2006

Y seguimos con el béisbol







Novena entrada, los Leones perdían por una carrera, hombres en primera y tercera, dos outs, dos strikes, a un solo strike de perder el partido. El pitcher de los tigres lanza, Pedro Castellano la conecta, la pelota vuela! se va! jonron!! jonron!! El partido termina, los Leones ganan.
Y eso que no estuve en el estadio, pero lo vi en un restaurant

jueves, agosto 17, 2006

De nuevo al béisbol

Al béisbol. Ayer como a las cuatro de la tarde partimos del pueblo rumbo a Mérida para poder presenciar el tercer partido de la serie entre los Leones y los Tigres. En el coche íbamos mi abuelo, dos tíos, un primo y yo, tres generaciones reunidas. Aunque sinceramente a mi primo adolescente no le agrada mucho este deporte.
El viaje normalmente debe durar dos horas o un poco menos, pero salimos con suficiente tiempo de anticipación por si ocurría algún imprevisto. Y ocurrió.
Ya que cuando apenas llevábamos como media hora de viaje, la llanta trasera de la derecha se pinchó. Y ni modo, a cambiar la llanta bajo cuarenta grados. Luego de 10 minutos retomamos el camino, pero había que parar en algún pueblo para que se parchara la llanta mala y no estuviéramos viajando sin refacción. Entramos a Buctzotz, preguntamos en un taller mecánico y nos mandaron a una llantera un poco difícil de encontrar, finalmente salimos de la villa como media hora después.



Nuestro viaje ya se había alargado, pero aún había suficiente tiempo porque el partido iniciaba hasta las 8:00 pm.
Por fin a las 7:00 pm ya estábamos entrando al estacionamiento que lucía repleto. En la entrada del estadio habían algunos toldos de la Corona que igualmente estaban repletos. Estos partidos de playoffs siempre son especiales, el movimiento de la gente, los gritos afuera del estadio, el tráfico sobre Circuito Colonias, todo es diferente. También, se puede decir, que es la ocasión en la que las distintas clases sociales se reunen en un solo lugar.

Entramos al estadio donde ya me esperaba mi novia, nos sentamos y a esperar. Los minutos pasaron rápidamente y el partido empezó. Pero apenas en la primera entrada ocurrió un falló en la energía eléctrica y el estadio quedó casi en penumbras. Las mentadas de madre hacia el dueño de los Leones no se hicieron esperar. Empezaron los abucheos y los silbidos, por el sonido local nos pedían paciencia y dijeron que en veinte minutos la iluminación se reestablecería totalmente. Esos veinte minutos resultaron ser realmente una hora, aunque los que no se quejaron fueron los venteros de cerveza quienes vendían animadamente a los aficionados en espera.





El partido fue muy cerrado en las primeras entradas, los dos pitchers controlaban a los bateadores y ambos habían recibido muy pocos hits. Hasta que llegó un jonron de Morejón que rompió los ceros y ya el resto es historia, mención especial fue la actuación a la defensiva de Morejón y Borges, quienes levantaron al público de sus asientos con una vistosa jugada que culminó en out.
Los Leones ganaron 3 a 0. Y ahora todo un estado espera ansiosamente que el equipo logre ganar los siguiente dos encuentros para poder llegar a la final.


Momentos después del jonron de Morejón.
Otros ángulos, siempre ayer en el partido:



(foto y video robados a unos familiares)

viernes, agosto 04, 2006

En el béisbol

Béisbol, deporte de estrategia, así como dice el Mago Septién en sus cortos radiofónicos. Bueno, en esta ocasión no mencionaré que el béisbol es mi segundo deporte preferido, porque si algún lector beisbolero leyera esto creo que sentiría que no hay necesidad de escribir lo de “segundo deporte”.
Me gusta el béisbol, aunque en South Park alguna vez lo hayan considerado el deporte más aburrido del planeta, porque es entretenido y porque nada está escrito.
Pero sobre todo me gusta porque, al menos en esta parte del país, se juega en las estaciones calurosas del año. Una noche de primavera o verano en el estadio de béisbol representa una entretención de al menos dos horas y media, es la opción para salir de casa e ir a un lugar despejado a presenciar un espectáculo deportivo en vivo.
Es un entorno netamente familiar, aunque se cuele una que otra mentada de madre en volumen alto. La expectación se puede levantar con un oportuno batazo o el silencio puede reinar cuando el pitcher local se complica la vida. Todo lo anterior lo escribo porque hace unas horas los comprobé de nueva cuenta.El tercer juego de la serie se desarrollo en casa, todo es distinto en los playoffs. El estacionamiento se encontraba repleto, los revendedores le ganaban más del 50%, las gradas casi llenas, hasta el precio del refresco subió.
Pero, lo que si cambia es el ambiente que rodea a la afición, es una atmósfera especial como si cada hit de nuestro equipo pudiera representar el camino hacia cosas grandes.

jueves, agosto 03, 2006

Jueves del recuerdo

Me gusta el verano
Hay una canción que me traslada al verano de 1992, Up all night de Slaughter. Ignoro cuanto tiempo después del lanzamiento del disco llegó a mi poder dicha canción, pero los recuerdos vuelan a mi adolescencia. El verano siempre me ha gustado, lo prefiero sobre al invierno. En aquel entonces no había algo mejor que escuchar un poco de hard rock para sentirse bien. Y escuchar hard rock mientras la tarde moría en el puerto, al mismo tiempo que las preocupaciones de la secundaria se esfumaban, o al menos se posponían hasta para el inicio de cursos, mucho mejor. Eran los tiempos cuando las vacaciones de verano realmente duraban dos meses. Todo era armónico cuando escuchaba esta canción, al menos en mi imaginación, pues al momento del solo de guitarra veía como las olas se movían rítmicamente y el golpeteo con la arena complementaba parte del bajeo, vaya imaginación que se tiene cuando se es adolescente.

Tener 13 años es raro, lo recuerdo claramente. Por Imevisión veía que Kevin Arnold también tenía 13 años y su entorno igualmente era raro.
En aquel entonces no me gustaba el pescado (actualmente tampoco me gusta) pero me gustaba mucho ir al puerto aunque sea con mi familia, porque aún no me daban permiso para ir solo con los amigos.
Para ese olímpico verano, en un viaje familiar por la costa central del estado, creo que en el puerto de Telchac, paramos a almorzar a un restaurante, eran como las dos de la tarde y el movimiento en el puerto estaba en su apogeo. Obviamente la especialidad del lugar consistía en pescados y mariscos.
Si de por si cargaba un humor digno de la adolescencia al momento de entrar al restaurante y sentir el olor a pescado mi pésimo humor se elevó dos veces más, sentía hambre pero no quería comer pescado en un lugar donde exclusivamente servían pescado. Quién podía entenderme.
Afortunadamente pedí unas papas a la francesa, las comí y me marché al coche porque no soportaba estar rodeado de tanto producto del mar.
En el coche tomé mi inseparable radiograbadora con pilas y coloqué el casette de Slaughter. Mientras estaba sentado en la parte trasera del coche y escuchaba a Slaughter a casi todo volumen empecé a sentir hambre de nueva cuenta, dejé la grabadora encendida y crucé a la tienda de frente a comprar algo, regresé al coche con unas galletas y me senté en el mismo lugar. Por la ventanilla se colaba el olor a mar y la brisa era un tanto fresca, a lo lejos veía un muelle de madera semidestruido y a muchos niños vestidos con las playeras de moda fosforescentes. Aquella canción y mis pensamientos, era todo lo que tenía.
Y no se como recuerdo perfectamente estos detalles. Tan raro es que una canción que hace referencia meramente a la noche me traiga el recuerdo de una tarde soleada.
Son los recuerdos de aquel largo verano de 1992.

martes, agosto 01, 2006

Ya mis amigos

Hugo y Dago son dos de los amigos con los que seguí frecuentando una vez concluida nuestra etapa en la facultad, eso fue hace ya cuatro largos años. Los meses fueron pasando y el ciclo natural nos fue conduciendo por su camino, poco a poco fueron cambiando aquellas maratónicas salidas y las reuniones sin motivo hasta con el pretexto de ver al Santos en la copa libertadores por pequeñas convivencias entre los cinco amigos, cuando un día de enero de 2004 Hugo nos llamó para que nos reuniéramos, el motivo ya nos lo olíamos, se iba a casar. Al año siguiente le tocó el turno a Dago, nos comunicó su misma decisión utilizando el mismo protocolo. Los otros tres: Manolo, Edgar y yo veíamos como nuestro imperio se iba derrumbando. Los resultados eran evidentes, aquellas reuniones nocturnas con los cinco presentes ya nunca más se pudieron dar. Se fueron aquellas noches con los cinco alrededor de una mesa, mientras Dago prefería escuchar rancheras con el apoyo de Edgar, Manolo y yo preferíamos ambientarnos con LFC y los Piojos, y cuando más subía el tono Hugo gustaba de José José. Así descubrimos varios rones venezolanos e hicimos algunos planes jamás realizados.
Edgar en una de esas ocasiones nos informó a Manolo y a mí que lo habían aceptado en la maestría, a la semana siguiente hizo sus maletas y se fue al DF. Han pasado ya dos años desde eso y ahora Edgar nos comunica que ha concluido el postgrado, pero también nos comunicó otra cosa: que también se casaría.
El pasado fin de semana Edgar contrajo matrimonio en Linares Nuevo León, pero vivirá en el DF porque es donde trabaja. No pudimos hacer el viaje los amigos, las razones y los pretextos sobran.
Mientras Manolo cumple más meses con su novia y yo he cumplido ya tres años con la mía, quiero pensar en la futura ocasión cuando por fin los cinco estemos sentados alrededor de la misma mesa, todo será diferente pero ahí estaremos los cinco al menos por un ratito.
Espero que nos podamos ver ese día, finales de septiembre, será para mi boda.